20 febrero 2013

ARCO, pistas para no perderse en el laberinto

Una feria es como un museo en caos. No hay un hilo que seguir, ni un argumento. Simplemente, una sucesión de impresiones más o menos atractivas que, por su dispersión, acaban por saturar. Por ello, es útil establecer algunas categorías a las que se pueden asimilar, en mayor o menor grado, artistas concretos. Éstas, por supuesto, no son exhaustivas. Nada, en el actual panorama artístico, puede serlo. Pero a mí me ayudan a entender la obras que me resultan atractivas.

Empezando por LOS CONCEPTUALES SIN LIBRO DE INSTRUCCIONES (cuando necesitas leer tres páginas para apreciar una obra, algo no funciona), los mensajes en neón, tan influenciados por el mundo publicitario, me atraen por su espíritu provocador. En ARCO hemos tenido dos buenos ejemplos, el Porca Miseria de Rainer Ganahl y el Tell me yours I will tell you mine, de Aleksandar Duravcevic. Toda una llamada al diálogo.

Encontré un enfoque conceptual de gran belleza en la obra de Lozano-Hemmer. En un video se proyecta la sombra de un árbol que gira. Frente a él, cuelga un fragmento de rama real. Una estilizada interpretación de la idea de ausencia y presencia del objeto. Miguel Rothschild, con un trabajo más cósmico, como su The blame is not in our stars, me parece muy sugerente.

Entre LOS NEO MINIMAL, me gustó la informe montaña fucsia de Guillermo Mora. No hay que pasar por alto a LOS ARQUITECTÓNICOS, artistas que trabajan en torno al espacio construido, entre los que me resultaron atractivas dos visiones opuestas. La fotografía semi abstracta de Ballester y los gráficos interiores poblados de figuras de Moisés Mahiques.

Están también LOS QUE GOLPEAN, descendientes de la fotografía documental, que se expone con toda su crudeza en la obra de Álvaro Laiz, del que recuerdo su devastadora serie sobre los niños-soldado de Uganda, y el giro esteticista de Richard Mosse, que cubre de un metafórico rojo el horror de la guerra.

Frente a los anteriores, los que yo llamo LOS TORTURADOS ORGÁNICO-FIGURATIVOS recurren a un universo formal derivado de las vanguardias. En su vertiente surrealista, me gusta la plasticidad de las visiones de Ohëlen y las sufrientes y desgarradas figuras del Atelier van Lieshout. Desde un punto de partida de matiz expresionista, me ha gustado la obra de Kati Heck.

Pasando a mundos más amables, me quedo con LOS LÍRICO-ONÍRICOS. Para mí, este amplio grupo abarca desde las impactantes imágenes de Pablo Genovés en sus yuxtaposiciones de lujo fin-de-siècle y devastación, a las femeninas visiones de paisajes habitados de Ellen Kooi. Me pareció maravillosa la instalación del turco Kutlug AtamanMesopotamian Dramaturgies/Mayhem, en la que te  sientes envuelto por el correr del agua, proyectado en pantallas en pie o sobre el suelo.

Y para terminar, LOS LÚDICOS. Algunos parten de la cultura del cómic, como es el caso de Martin Vitaliti, para emitir mensajes. Otros reelaboran las técnicas pop desde una perspectiva teórica diferente, como Álvaro BarriosRafa Macarrón reinterpreta el concepto de la casa de muñecas, con extraños y divertidos personajes y espacios que ofrecen múltiples y geniales perspectivas.

Imagen: Mesopotamian Dramaturgies/Mayhem, Kutlug Ataman, 2012

COMPARTIR

SUSCRÍBETE VÍA EMAIL

Lo último en Cosimo

Sígueme en facebook

Sígueme en twitter