• octubre 2, 2013
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Conversaciones con Cósimo

Por Miguel de Santos. Cocktails by Javier de las Muelas @Dry Martini

Pasaban las siete. Llegaba tarde. Miguel de Santos, gran amigo y alma de El Hedonista, revista online de referencia en tendencias y lifestyle, me había propuesto hacer una entrevista.

En el salón del Dry grupos de traje oscuro se reclinaban en los amplios sillones. Miguel me esperaba en la barra charlando con uno de los camareros. Nos sentamos. El cálido ambiente burgués me resultó reconfortante. Sonreí. ¿Empezamos?, pregunté.

ELH – Mejor lo grabamos, ¿no?

CdM – Como quieras, yo es la primera vez que estoy en el banquillo.

ELH – No te preocupes, seré bueno. En realidad no quiero hablar de ti. Ya nos conocemos, eres demasiado vanidoso. Me tendrías aquí horas.

CdM – ¿Entonces?

ELH – Quiero que hables de lo que haces, de por qué lo haces.

CdM – ¿En mi web? Eso es fácil. Básicamente quiero hacer a la gente viajar.

ELH – ¿Así de sencillo?

CdM – Sí, se puede viajar de muchas formas. Lo importante es implicarse, abrirse a lo nuevo. Vivimos encerrados en nuestro pequeño mundo. Eso empobrece y embrutece.

ELH – Ponme un ejemplo.

CdM – Se me ocurre uno cinematográfico. En Viaggio in Italia, de Rossellini, Ingrid Bergman y George Sanders viven en Nápoles el derrumbamiento de su matrimonio. No se trata de un viaje únicamente físico, sino también emocional. Ambos elementos interactúan. El entorno es un personaje más.

ELH – Y el arte, ¿qué papel tiene en ese viaje? Desde luego a ti, como persona y personaje te decora mucho, eso hay que admitirlo.

CdM – Sí, decora, pero además enriquece. Contemplar un cuadro también es viajar, trasladarte a otro lugar. Un lugar mental en este caso. Pero no basta con mirarlo, hay que establecer un diálogo. La obra tiene que decir siempre algo. A veces te insulta, otras te golpea y otras te excita.

ELH – Lo que dices me recuerda a ciertos sueños de alto voltaje en El Prado.

CdM – ¿Nunca has tenido tú una erección ante un cuadro, Miguel? Pues de eso se trata.

ELH – A ver, que esto promete. Los lectores van a querer detalles. ¿Delante de qué obra te has empalmado tú?

CdM – Se me ocurren unas cuantas. Un torso de Policleto en El Prado, alguna escena tórrida de Araki o contemplando a una ninfa entregándose a Zeus, transformado en una nube oscura. Ese cuadro de Correggio es muy sensual. Siempre me ha excitado.


ELH – Tendré que probar. Y ¿tienes un favorito?

CdM – No soy muy de favoritos, pero tengo que reconocer que nadie me sacude como Caravaggio. Ante el Entierro de Cristo, que estuvo aquí en El Prado hace unos años, no pude evitar las lágrimas.

ELH – No todo es sexo.

CdM – No todo.

ELH – Pero sí que parece todo envuelto de una cierta frivolidad.

CdM – La frivolidad es un arma. Una defensa. Una buena dosis aligera la vida, te permite tomar una distancia y favorece la ironía. Mucho más en los tiempos que estamos viviendo. Pero hay que ser consciente de ello. Como todas las armas puede ser peligrosa.

ELH – Y, ¿ahora qué? ¿Cuáles son tus planes?

CdM – Nueva etapa. Hoy estreno web, con contenidos más amplios, pero siempre fiel al estilo Cósimo. Me gusta pensar en ella como un refugio, un lugar donde disfrutar, o donde aprender a disfrutar. El hedonista se hace.

ELH – Me lo vas a decir tú a mí…

Interrumpiendo la conversación, una mano golpeó mi hombro. ¡Hombre, el príncipe!, era Bosco, siempre tan oportuno. Lucía su habitual blazer y a su diosa de ébano de la temporada. Le presenté a Miguel. Oye, majo, no te importará que nos sentemos. ¡Traigo una sed! Miré a Miguel, volado. ¿No te importa que sigamos otro día?, pregunté. Observó divertido a la guapa senegalesa y, con un gesto, asintió.


Plan Cósimo


¿Aún no conocéis El Hedonista? La revista online que dirige Miguel de Santos es una referencia esencial para los que valoran los placeres de la vida. Bucear en su web es una inmersión en las últimas tendencias en restaurantes, hoteles, gastronomía y arquitectura. Con un diseño cuidado y una navegación amable nos ofrece la agenda secreta de personajes poco habituales e incluso playlists de Spotify. Una delicia.

Javier de las Muelas es una figura esencial para los aficionados al cocktail. Su filosofía está basada en crear experiencias únicas cuidando las sensaciones mediante productos genuinos.  Su apuesta por mezclar tradición y creatividad inteligente es el sello que le caracteriza y que ya se podía apreciar en su primer cocktail bar Gimlet, inaugurado en 1979. Hoy, este establecimiento es todo un clásico del ocio nocturno en la zona alta de Barcelona.

Al margen de la ineludible referencia que representa el Dry Martini en Barcelona, con establecimientos en Madrid, Palma de Mallorca y Bali su sello de identidad se ha extendido. Sus cocktails sorprenden sin desconcertar. Un difícil reto para cualquier barman.

Por si alguien se anima, el Jim-Let Fox-Trot es un refrescante cocktail a base de ginebra, tónica y lima; el Papaya Mojito es un twist del clásico con el sorprendente sabor de esta fruta, y el Frappé XIMZ es un homenaje de Javier a Andalucía a base de Pedro Ximénez, ginebra y piel de naranja. Suena bien, ¿verdad?

Créditos: Todas las fotografías, cortesía de Dry Martini por Javier de las Muelas.


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